Soy Javier Marquevichi:
Gestaltista, Ingeniero,
Bailarín, Padre
y Migrante.
Tengo 50 años y me han pasado muchas cosas en la vida: algunas hermosas como ver nacer a mi hijo, otras terribles como un accidente de coche donde falleció mi hermano.
Trabajé 25 años en tecnología pero en algún momento me cansé de las computadoras y sentí el llamado de trabajar directamente con personas. Ahora uso esa habilidad para ayudarte a descifrar la complejidad de tus emociones.
Hoy llevo más de diez años acompañando distintos procesos de crecimiento personal.
He tenido varias parejas a las que he amado y que me han enseñado muchísimo, pero que en algún momento de nuestro recorrido he llegado a detestar.
Y ahora puedo reconocer que en realidad fueron mis maestras para aprender cuánto de mí proyecto en las otras personas.
No tuve relación con la danza, hasta que el Contact Impro llegó a mi vida y la revolucionó.
Me cambió la manera de habitarme, y me enseñó que el cuerpo no miente. Mejoró mi manera de relacionarme, me di el permiso de expresar el afecto a través del contacto. Y disfrutarlo.
Tanto que ahora, por pura pasión, doy clases semanales.
Vivo en España desde hace casi 15 años, me siento a gusto aquí aunque tuve que remar duro. Antes viví en un país con una cultura y un idioma totalmente diferentes a los de mi origen, y puedo decirte que fue MUY difícil.
Es que cuando eres migrante andas con el corazón a la intemperie.
Cuento con mi recorrido vital, las formaciones regladas que hice (Proceso Corporal Integrativo en Madrid, terapia Gestalt en Madrid y Barcelona, formación sistémica en Madrid, psicología de los eneatipos -programa SAT- en Burgos, danza Contact Impro en Madrid) y la experiencia de todos estos años acompañando a personas.
No tengo todas las respuestas, pero pongo todo lo anterior al servicio de tu bienestar.
Y si la vida tiene para ti una caída inevitable, o una situación de mucho miedo que no puedes eludir, te doy la mano porque acompañado es más fácil. Siempre con el máximo cuidado de tus partes más vulnerables.
Si nada de esto resuena contigo, no soy la persona adecuada para ti.
Pero si algo se ha movido al leerme, hagamos una primera entrevista para conocernos, para ver si te sientes a gusto y si mi manera de trabajar es lo que estás buscando.
